La ecografía anatómica fetal, también conocida como ecografía de las 20 semanas o ecografía morfológica, es una de las evaluaciones prenatales más importantes del embarazo. Para los futuros padres que recurren a una gestación subrogada, esta prueba permite una evaluación detallada del desarrollo físico del bebé y la detección de posibles anomalías estructurales.
En esta guía, explicaremos qué examina esta ecografía, cuándo se realiza, qué puede y qué no puede detectar, y cómo interpretar los resultados. También abordaremos conceptos erróneos comunes y consideraciones importantes para los futuros padres en un proceso de subrogación.
🔍 ¿Qué es la ecografía anatómica fetal?
Esta ecografía detallada se realiza entre las semanas 18 y 22 del embarazo. Su objetivo principal es evaluar la anatomía y el desarrollo físico del feto, identificando posibles anomalías estructurales antes del nacimiento.
Durante la prueba, un técnico especializado (ecografista o médico) utiliza tecnología de ultrasonido 2D para obtener imágenes en tiempo real del feto dentro del útero. Se mide el crecimiento del bebé y se examinan cuidadosamente sus órganos principales y extremidades.
⏳ ¿Cuándo se realiza y por qué?

La ecografía debe realizarse idealmente entre las 18 y 22 semanas de gestación, cuando los órganos del bebé ya están formados y son visibles mediante ultrasonido. Hacerla demasiado pronto puede limitar la visualización, y hacerla demasiado tarde puede reducir las opciones de seguimiento o intervención.
🔬 La ACOG (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos) recomienda una ecografía anatómica detallada entre las semanas 18–22 para todos los embarazos.
🖥️ ¿Cómo se realiza?
El procedimiento es no invasivo. La gestante se recuesta sobre una camilla mientras el especialista aplica un gel conductor sobre su abdomen y desliza un transductor para generar imágenes del bebé.
La prueba suele durar entre 30 y 60 minutos. Si el bebé está en una posición poco favorable, se podría pedir repetir el estudio otro día.
📋 ¿Cómo se interpretan los resultados?
Los resultados suelen clasificarse como:
- Normales: sin anomalías detectadas.
- Inconclusos: no se visualizaron algunas estructuras, se programa una repetición.
- Anómalos: se identificó una posible preocupación que requiere estudios adicionales.
Posibles estudios de seguimiento:
- Ecografía de nivel II (más detallada)
- Ecocardiograma fetal
- Amniocentesis
- Resonancia fetal (MRI)
- Consulta genética
- Acompañamiento emocional o psicológico
💬 Nota sobre los “marcadores blandos”: Algunos hallazgos leves no constituyen anomalías por sí solos, pero pueden estar asociados a ciertos riesgos genéticos. En muchos casos desaparecen o se consideran variantes normales.
⚠️ Conceptos erróneos comunes
- No es una prueba perfecta
No detecta todos los problemas posibles. Algunas condiciones genéticas o anomalías menores no se pueden observar por ecografía. - Un hallazgo anormal no siempre es grave
Muchas veces son variantes anatómicas sin importancia. Es importante confirmar con estudios adicionales antes de alarmarse. - Es fundamental hacerla antes de la semana 22
Debido a las leyes estatales en EE.UU. sobre interrupción del embarazo, se recomienda realizar esta prueba a más tardar en la semana 22 para conservar opciones clínicas y legales. - Solicita siempre el informe escrito
Aunque la gestante reciba explicaciones verbales, los futuros padres deben solicitar el informe oficial para evitar malentendidos médicos o lingüísticos.
🔗 Relación con PGT-A, NIPT y el estudio NT
- PGT-A: Analiza los embriones antes de la transferencia para detectar aneuploidías cromosómicas. No reemplaza la evaluación anatómica.
- NIPT: Prueba de sangre materna entre las semanas 10–14 que analiza ADN fetal para detectar riesgos genéticos. Complementa, pero no sustituye la ecografía.
- Estudio NT (translucencia nucal): Ultrasonido entre las semanas 11–13 que mide el grosor del cuello fetal. Es útil como marcador temprano, pero no reemplaza la ecografía de las 20 semanas.
🧠 Recomendaciones clave para futuros padres
- Programa la ecografía entre las semanas 18–22
- Informa a la agencia si deseas asistir; ellos lo gestionarán, pero la decisión final depende del médico de la gestante
- Solicita el informe escrito
- Si hay hallazgos, consulta sin alarmarte y pide estudios complementarios
- Acude a consejería genética si lo indica el especialista
❓Preguntas frecuentes (FAQ)
- ¿Podemos asistir a la ecografía si usamos una gestante subrogada?
Sí, puedes expresarlo a la agencia. Ellos harán lo posible por coordinarlo, pero la decisión final depende del médico tratante de la gestante. - ¿La ecografía detecta el síndrome de Down u otros problemas genéticos?
No directamente. Puede mostrar algunos signos físicos relacionados, pero se necesitan pruebas como NIPT o amniocentesis para un diagnóstico definitivo. - ¿Qué ocurre si encuentran algo anormal?
El médico puede recomendar una ecografía especializada, un ecocardiograma fetal o una amniocentesis. A veces solo se requiere seguimiento. - ¿Es segura para el bebé?
Sí. El ultrasonido es una técnica no invasiva sin efectos dañinos conocidos cuando se realiza por personal capacitado. - ¿Se puede saber el sexo del bebé?
Generalmente sí, si el bebé está en una posición adecuada. - ¿Se puede hacer demasiado pronto o tarde?
Sí. Antes de la semana 18 los órganos pueden no estar bien formados, y después de la semana 22 se limitan algunas decisiones clínicas. - ¿Qué tan precisa es la ecografía?
Muy precisa para detectar anomalías mayores, aunque no es infalible. - ¿Se necesitarán más ecografías?
Posiblemente. Algunos embarazos requieren evaluaciones adicionales en el tercer trimestre.
