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¿Por qué las mediciones del ultrasonido suelen ser inexactas? Lo que los futuros padres deben saber

8 de enero de 2026
9 min de lectura
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Durante un proceso de gestación subrogada, los informes de ultrasonido (ecografías) suelen ser la única ventana que tienen los futuros padres para ver el desarrollo de su bebé. Entendemos lo inquietante que puede resultar —especialmente cuando se está a miles de kilómetros de distancia— ver frases en un informe como «< percentil 5» o «peso fetal estimado: 10 libras».

Sin embargo, en la realidad clínica, muchos de estos hallazgos son mucho menos alarmantes de lo que parecen. Tanto la evidencia médica como la amplia experiencia en el mundo real demuestran que la mayoría de las «banderas rojas» en los ultrasonidos reflejan las limitaciones inherentes de las imágenes prenatales, y no una verdadera enfermedad fetal.

Este artículo explica por qué las mediciones del ultrasonido —en particular el peso fetal y la longitud del fémur— suelen ser inexactas, qué tan comunes son estas falsas alarmas y cómo los futuros padres pueden interpretar estos resultados con claridad y confianza.

Puntos Clave (Key Takeaways)

  • El ultrasonido no es una báscula. Estima el peso fetal utilizando fórmulas matemáticas en lugar de una medición directa. En el tercer trimestre, un solo ultrasonido tiene comúnmente un margen de error de ±10–15% o más, según reconoce el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG).
  • El diagnóstico de «Bebé Grande» es frecuentemente una falsa alarma. Cuando el ultrasonido sugiere macrosomía fetal, los estudios resumidos por el ACOG muestran que el valor predictivo positivo es solo de alrededor del 30%–50%.
  • Las pruebas genéticas importan más que las mediciones aisladas. Si los resultados del PGT/PGS o del NIPT prenatal son de bajo riesgo, un hallazgo aislado como la longitud corta del fémur rara vez indica una anomalía cromosómica.
  • Las tablas de crecimiento no son universales. Los estándares comunes de ultrasonido se desarrollaron hace décadas utilizando poblaciones predominantemente caucásicas y pueden clasificar erróneamente a fetos de familias asiáticas o de complexión más pequeña.

1. ¿Por qué varía tanto la estimación de peso en el ultrasonido?

Muchos futuros padres hacen la misma pregunta:

«El ultrasonido dijo que pesaba 10 libras, ¿por qué el bebé nació pesando solo 8?»

ultrasound screen

Esta discrepancia no es una adivinanza. Es una consecuencia predecible de cómo funciona el ultrasonido.

El ultrasonido resuelve un problema de geometría, no de peso El peso fetal se calcula utilizando mediciones biométricas —circunferencia de la cabeza, circunferencia abdominal y longitud del fémur— que se introducen en fórmulas como la ecuación de Hadlock. Esta fórmula se desarrolló con poblaciones de EE. UU. en la década de 1980 y sigue siendo el estándar más utilizado hoy en día. Pequeñas diferencias en cualquier medición (incluso unos pocos milímetros) se amplifican matemáticamente, resultando en grandes oscilaciones en el peso estimado.

Entre estas mediciones, la circunferencia abdominal (AC) es la que tiene mayor peso en las fórmulas de cálculo, pero también la mayor variabilidad, lo que la convierte en una fuente común de error.

Las limitaciones de imagen y técnicas importan En el embarazo avanzado, la posición fetal, la reducción del líquido amniótico, el aumento de grasa fetal y el tejido abdominal materno pueden desdibujar los bordes anatómicos. Esto a menudo conduce a una sobreestimación de la circunferencia abdominal, lo que infla desproporcionadamente las estimaciones de peso. Como resultado, el ultrasonido tiende a sobreestimar el tamaño de los bebés más grandes.

Caso Real: Dos ultrasonidos, dos predicciones muy diferentes

En un caso de gestación subrogada, una gestante se sometió a dos ultrasonidos en días consecutivos:

  • Día 1 (Ultrasonido obstétrico): Peso fetal estimado 7 lb 12 oz.
  • Día 2 (Ultrasonido MFM/Especialista): Peso fetal estimado probablemente más de 9 lb.

Preocupado por la seguridad del parto y el riesgo de distocia de hombros, el médico especialista en medicina materno-fetal (MFM) recomendó una cesárea. Aunque la gestante esperaba un parto vaginal, se tomó la decisión conservadora. El bebé nació finalmente pesando 8 lb 2 oz, exactamente entre las dos estimaciones.

Este caso ilustra una realidad clave: incluso en un lapso de 48 horas, diferentes médicos, equipos y técnicas de medición pueden producir estimaciones de peso marcadamente diferentes. Ante la incertidumbre, las decisiones médicas suelen favorecer la seguridad en lugar de la precisión.

Por qué el «Bebé Grande» suele ser una falsa alarma

Los datos clínicos muestran consistentemente que el ultrasonido es mucho mejor para descartar la macrosomía que para confirmarla. Según la evidencia resumida por el ACOG:

  • Cuando el ultrasonido sugiere macrosomía fetal, el valor predictivo positivo es solo del 30%–50%. → Al menos la mitad de los fetos etiquetados como «muy grandes» en el ultrasonido nacen con un peso normal.
  • Para pesos estimados al nacer superiores a 4,500 g (≈10 lbs), la sensibilidad del ultrasonido se ha reportado tan baja como 10%–45%, con una alta tasa de falsos positivos.
  • Por el contrario, cuando el ultrasonido no sugiere macrosomía, su capacidad para descartar un bebé verdaderamente grande supera el 90–95%.

Por esta razón, las guías profesionales advierten contra la toma de decisiones sobre el parto basándose únicamente en el peso fetal estimado por ultrasonido.


2. «Fémur corto» en el ultrasonido: ¿Enfermedad o variación normal?

Ver «Longitud del fémur < percentil 5» en un escaneo anatómico comprensiblemente genera temores de trastornos esqueléticos o cromosómicos. La medicina materno-fetal moderna enfatiza el contexto sobre los números aislados.

La guía de la Society for Maternal-Fetal Medicine (SMFM) indica que cuando las pruebas genéticas prenatales —como PGT/PGS o pruebas prenatales no invasivas (NIPT)— son de bajo riesgo, una longitud de fémur corta aislada, en ausencia de otras anomalías estructurales, generalmente no justifica pruebas de diagnóstico invasivas.

En muchos casos, especialmente entre familias asiáticas, este hallazgo representa lo que los especialistas en MFM describen como «constitucionalmente pequeño»: un patrón de crecimiento genético normal en lugar de un trastorno médico. Desde un punto de vista técnico, la longitud del fémur también puede parecer más corta si la pierna no está perfectamente alineada con el haz del ultrasonido. En términos simples, a veces el bebé simplemente no está en la «pose» ideal para la medición.

Caso Real: Cuando una segunda opinión cambia todo

En un escaneo anatómico, las mediciones de las extremidades fetales se reportaron por debajo del percentil 5 utilizando las curvas estándar de Hadlock, lo que causó una ansiedad significativa. Posteriormente, un médico experimentado en MFM realizó un ultrasonido de seguimiento detallado. Después de una evaluación estructural completa, la conclusión fue tranquilizadora: el feto estaba completamente sano. La explicación fue sencilla:

  1. Las curvas de crecimiento de Hadlock se desarrollaron principalmente a partir de poblaciones caucásicas.
  2. Los fetos asiáticos a menudo tienen proporciones diferentes de extremidades y cuerpo.
  3. La altura de la madre intencional era de aproximadamente 155 cm (5’1″), lo que influía fuertemente en los patrones de crecimiento genético.

El embarazo continuó sin incidentes y el bebé nació sano. Años después, el niño prosperaba: activo, con desarrollo normal y lleno de vida. Este caso destaca un principio crucial: los percentiles describen estadísticas poblacionales, no el destino individual.


3. ¿La gestante causa estas variaciones?

Algunos futuros padres se preocupan si los hallazgos del ultrasonido reflejan algo que la gestante hizo, o dejó de hacer.

Si bien el entorno uterino influye en el desarrollo fetal hasta cierto punto, el tamaño y las proporciones esqueléticas están determinados abrumadoramente por la genética, no por la dieta o el estilo de vida. Mientras la gestante haya pasado los exámenes médicos y reciba la atención prenatal adecuada, la mayoría de las fluctuaciones en el ultrasonido representan ruido de medición en lugar de problemas de cuidado.


Preguntas Frecuentes (FAQ)

1. ¿Deberíamos inducir el parto si el ultrasonido estima que el bebé pesa 10 libras?

En la mayoría de los casos, no. Las pautas del ACOG recomiendan no inducir el parto ni realizar cesáreas únicamente por sospecha de macrosomía, a menos que el peso estimado supere aproximadamente los 5,000 g (11 lb) en embarazos no diabéticos.

2. ¿Necesitamos amniocentesis si hay hallazgos de fémur corto?

Generalmente no. Si los resultados de PGT/PGS o NIPT son normales, no se suelen recomendar pruebas invasivas adicionales para una longitud de fémur corta aislada.

3. ¿Por qué cambian los percentiles de un escaneo a otro?

Esto es normal. El crecimiento fetal no es lineal y las pequeñas diferencias de medición son comunes. Las tendencias a lo largo del tiempo importan mucho más que cualquier valor único.

4. ¿Afecta el IMC (Índice de Masa Corporal) de la gestante la precisión del ultrasonido?

Sí, puede afectar. El aumento del tejido abdominal puede reducir la claridad de la imagen y aumentar la variabilidad de la medición, lo que a menudo conduce a una sobreestimación del tamaño fetal.

5. ¿Los bebés «pequeños» en el ultrasonido tienen peores resultados más adelante?

La mayoría no. Muchos bebés etiquetados como pequeños prenatalmente demuestran un crecimiento y desarrollo normales después del nacimiento.


Reflexiones Finales

Las estadísticas son abstractas. Los bebés no.

Los informes de ultrasonido brindan información valiosa, pero son aproximaciones, no predicciones. En la gestación subrogada, donde la inversión emocional es profunda y la espera es larga, comprender las limitaciones de las imágenes prenatales puede hacer que el viaje sea mucho menos estresante.

Si alguna vez se siente inseguro sobre cómo interpretar un informe de ultrasonido o una recomendación médica, la orientación profesional experimentada puede marcar la diferencia. Nuestro equipo está aquí para ayudarle a navegar tanto la ciencia como las emociones del viaje de la gestación subrogada, con claridad, compasión y experiencia.


References & Clinical Sources

  • American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Practice Bulletin No. 216: Macrosomia.
  • Society for Maternal-Fetal Medicine (SMFM). Consult Series on fetal growth abnormalities.
  • Hadlock FP et al. Estimation of fetal weight with the use of head, body, and femur measurements.
  • American Journal of Obstetrics & GynecologyRadiology — peer-reviewed studies on third-trimester ultrasound accuracy.
Encheng Cheng

Director Internacional de Clientes

Encheng Cheng aporta más de dos décadas de experiencia en medicina y salud a su cargo como Director Internacional de Clientes en Ivy Surrogacy. Se for...